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lunes, 20 de mayo de 2013

He vuelto


No recordaba ya la última vez que salí a escalar, pero perfectamente puede que haga 6 meses (o más) que no tocaba la roca entre unas cosas y otras, pero este fin de semana, aprovechando la poca tregua que el tiempo se ha acabado la sequía con tres vías de lo más facilito que me ha dejado bastante mal sabor de boca, porque no pensaba que realmente me iba a sentir tan atascado para trepar como he ido.
Pero eso no implica que las ganas desaparezcan, porque volver a ponerse a tono ya de por si es un reto muy apetecible.

domingo, 25 de marzo de 2012

V
olvemos a salir a buscar el sol en los primeros días de la primavera después de que el invierno nos dejara un último recuerdo blanco el pasado martes muy cerca de casa, buscando vías para disfrutar de un buen domingo de escalada a un lugar algo alejado de las costumbres de los escaladores deportivos y de la masificación de otras escuelas cercanas en días tan geniales como el de hoy.
Cabreras, La Peña del Rey
Esto es la Peña del Rey, donde escalar vuelve a recuperar el sentido clásico por el que empecé en esto, por el hecho de llegar a las cumbres que desde pequeño quería alcanzar y no podía, esas que te decían tus padres que ahí no se podía subir y tú solo preguntas ¿y por qué no?

Aguja Carrasco

Y aunque la ansiedad y las ganas hacen que queramos salir disparados a trepar como posesos, este pequeño rincón, el hecho de estar solos y la calma que nos rodea, hace que el tiempo se detenga y pierda importancia y que la animada conversación que manteníamos se vuelva silencio. Ahora somos solo la roca y yo, bailando pegados mientras que voy subiendo sintiendo ese tacto rugoso y cálido por los rayos del sol.

Dos largos, 60 metros disfrutando del placer de la escalada para tumbarnos en la cumbre y ver la inmensidad del mundo que nos rodea. Somos insignificantes y nuestra existencia será efímera, pero días como hoy hace que estar en este mundo merezca la pena.

Feliz semana a todos.

Cabreras Sax (Alicante)
Vías escaladas:
Espolón Carrasco: 35m 5+
Tupungato: 60 m 5+/5+

miércoles, 25 de enero de 2012

Consejos básicos

No es que sea la persona más adecuada para hablar de seguridad, pero tras hojear viejos papeles de mis cacharros, he encontrado algunos consejos que nunca está mal recordar, y muchas veces son cosas que, con la rutina de muchos días de escalada hace que, algunas veces, olvidemos todo esto y los fatídicos resultados que puede ocasionar.

EMPEZANDO UNA VÍA



EL ASEGURADOR, ASEGURADO

Esto parecerá algo exagerado en deportiva, pero realmente es muy útil sobre todo si hay mucha diferencia de peso entre el asegurador y el escalador. Puedo dar fe de ello por propia experiencia, ya que una vez escalando con una amiga, la gracia evitó picara suelo.

CHAPANDO


LA CUERDA


 PARA CADENAS SIN MOSQUETÓN

Y TAL VEZ LO QUE SEA MÁS IMPORTANTE...


Sed prudentes y disfrutad en las tapias!




Información extraída de Petzl

domingo, 23 de enero de 2011

Benicadell

Amanece un dia de primavera en pleno invierno, y el sol de levante comienza a calentar las paredes poco a poco mientras nos desperezamos fuera del coche y preparamos el equipo disfrutamos de una magnifica salida de sol.

Hoy volvemos al Benicadell, una cresta muy bonita, larga y afilada, aunque sencilla tiene mucho ambiente. Se hace larga y pasar un día de montaña con el tiempo que hace y con unos buenos amigos siempre es una buena manera de empezar el año.

Las brumas del valle se quedan abajo mientras seguimos progresando hasta llegar vislumbrar lo que nos queda por delante: 5 horas de cresta bajo un sol potente para estar en las fechas que estamos... Al final acabaremos hechando de menos no haber traído la crema para el sol.

Vamos avanzando por el filo de la navaja donde a cada lado de los pies se nos abre el vacío y hace que tengamos que mantener la vista puesta en el siguiente paso. No resulta difícil avanzar, asegurando algún que otro paso y vamos disfrutando del paisaje levantando la vista para observar la inmensidad del mundo que se abre a nuestro alrededor mientras que nos vamos acercando a la cumbre, que se accede tras un último esfuerzo, tras el paso más complicado de toda la vía: un paso de V en placa que se complica por la poca destreza que tenemos escalando con las botas de montaña.
Finalmente llegamos a la cumbre, unas rias, foto de cumbre, y lo más esperado por todos: Un buen bocadillo para reponer fuerzas, y emprender el descenso hasta el coche que nos llevará de vuelta acasa.



martes, 2 de noviembre de 2010

No trates de entenderlo


Da igual que llueva, porque siempre hay una pared seca. Da igual no haber dormido, porque las ganas son mayores que el sueño. Solo es cuestión de coger la mochila y salir a buscar paredes.

Hemos recorrido media provincia en un día huyendo de la lluvia solo por poder escalar ¿El porque? No hay respuesta a eso, y tampoco te pido que lo entiendas, porque ni yo mismo puedo comprenderlo



Tal vez solo George Mallory acertó en la respuesta a la eterna pregunta: "Porque está allí". Escalar es simplemente es una respuesta instintiva a un desafío personal. Somos lo que hacemos y por eso escalamos montañas.


¿Hemos vencido a un enemigo? A ninguno, excepto a nosotros mismos. ¿Hemos conseguido una victoria? Esto no significa nada aquí. Hemos logrado una satisfacción íntima, hemos realizado un destino. Luchar y comprender, nunca lo uno sin lo otro: esta es la ley." (George Leigh Mallory)

lunes, 19 de octubre de 2009

Una muesca al Cid

Hace ya 7 meses que quedó una cuenta pendiente en el Cid, cuando una tormenta nos empezó a caer encima y tuvimos que batirnos en retirada, dejando pendiente en la libreta subir la más significativa cumbre del valle por su cara más salvaje, y aplazado un nuevo intento primero por la maldita lesión y, después porque en verano un intento por esa vía es igual a morir deshidratado.
Pero este fin de semana, con un sol radiante y una buena temperatura, volvíamos a preparar los instrumentos de asedio para volver a intentar asaltar la atalaya del Cid.
La vía elegida, llamada Rafael Vercher, sale de 5/5+ durante la mayor parte de sus 150 metros, exceptuando el último largo, donde nada más salir de la reunión te encuentras una placa de 6a, incómoda para chapar por la posición de los parabolt.
Acabamos haciendo esta vía porque como montañeros del Vinalopó tenemos cierta predilección por esta cumbre, cercana y mítica donde nos iniciamos como senderistas, recorriendo de críos los caminos que llevan a su cumbre, y después en la escalda, ya que la ferrata situada en su cara norte suele ser el primer contacto con la verticalidad. Por todo esto, volvimos a intentarlo y nos encontramos con que a pesar de que está muy bien equipada con parabolts todos los largos y las reuniones, íbamos a tener dificultades por todas las piedras sueltas. Si normalmente la vía estaba rota, la lluvias caídas estas últimas semanas habían dejado la cosa aún peor... Cada paso había que asegurarlo bien y comprobar en cada apoyo, que no te ibas a quedar con el canto en la mano o que al poner el pie se iba a desprender, pasando a tener que elegir en algunas ocasiones entre cantos buenos de dudosa consistencia o romo.
Pero esta situación hizo un poco más interesante la escalada, salir de la autopista que algunas veces supone la deportiva, donde a veces solo te limitas a buscar las manchas de magnesio que ha dejado tu predecesor para sacar la vía, y convertirse en un terreno de algo más de aventura, plantando algo de batalla como esperábamos de la montaña que hace honor a Rodrigo Díaz de Vivar, no nos podía poner tan fácil su conquista.
Finalmente, felices por haber conseguido un objetivo perseguido desde hace tiempo nos retiramos victoriosos por la senda tantas veces pateadas y que en esta ocasión tiene un sabor especial.
(+ info de la vía: Escaladas en Alicante medio y alto Vinalopó)

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Escalada post-lesion


Ya no he aguantado más, no podía pasar otro fin de semana sin salir, aunque todavía tengo el dedo algo magullado después de que hace ya 2 semanas que no tocaba roca natural, y a pesar de que tras lesionarme en el curro, acabar con el dedo anular y parte de la mano como una morcilla y la consiguiente recomendación médica de no hacer esfuerzos con la mano e intentar guardar reposo durante al menos qunce días, no pude resistir la tentación de largarme a hacer algo de tapia aunque fuera muy ligera...
Asi que para empezar la tarde de recuperación en las paredes de Peña Rubia (Villena), empezamos por algo de lo más sencillo que se puede hacer, la chimet (4+ foto derecha), una vía sencilla de unos 30 metros que incluye un rápel para el descenso o un pequeño paseo ya que aunque dispone de una anilla y un maillon al final, la cuerda roza demasiado como para descolgarte.
Por los buenos resultados obtenidos y después de que mi mano aguantara bien el calentamiento, probamos suerte con la via vecina, llamada tampones lejanos (6a+foto inferior) , una placa que resultó algo más dura de lo esperado, ya que mi magullado dedo empezó a resentirse en los últimos pasos.
Depués de esto, y una vía más conocida como el último yeclano (5), empezamos a notar algo de frío, cosa que nos indicaba que ya quedaba poco para que la siempre agradable y cálida compañia del sol en esta época desapareciera, por lo que decidimos acabar esta corta tarde de otoño en el último rincón donde da el sol, en la placa solar (5+).