martes, 18 de mayo de 2010

Salir corriendo

Vuelvo a sacarlas asics del armario tras casi 5 meses sin correr, sin escalar, sin nadar... Hoy no puedo ya más, necesito salir aunque tampoco tenga mucha moral para ello necesito mi dosis de ahogo de penas, y como eso de acabar terriblemente borracho no es lo mío, sólo concentrándome en algo podré conseguirlo, así que el plan es salir a correr, huir como un cobarde para desconectar de todo lo que me está pasando por un momento, sentir el aire en la cara y el latir del corazón en el pecho.
Salgo de casa con dirección al castillo, controlando el pulsómetro para no acabar muerto tras tanto tiempo sin hacer nada mientras todo lo que ha pasado entre tu y yo comienza a quedarse en segundo plano, tratando de concentrarme a cada zancada, controlando la respiración para no disparar las revoluciones de un corazón demasiado dañado por tus palabras, por echar de menos la compañía del tuyo... Trato de ahogarlo todo a cada paso, ahora la intención ser fuerte y sacar valor para no hundirme con todo esto y tratar de seguir peleando por ti no importa, solo seguir corriendo y mantener el ritmo mientras recorro las calles empapadas en alcohol tras los cuatro días fiestas.
Tras las últimas rampas alcanzo el castillo y todo el valle queda a mis pies mientras que mi corazón late desbocado. Está hecho pedazos pero esa pequeña esperanza, esa puesta que has dejado abierta hace que todavía le quede algo de vida aunque sólo sea un clavo ardiendo al que agarrarse en busca de algo de esperanza.
Ya solo queda bajar de nuevo hasta la ducha recorriendo calles desérticas a medianoche. Después soñar contigo una vez más

lunes, 29 de marzo de 2010

El perfume

Vuelven a dar las 8 de la mañana sentado delante del ordenador de la oficina mientras que el aparato perezoso comienza a dar señales de vida miro el café recien hecho y como el azucar se diluye en el fondo a cada vuelta de la cucharilla. Es la rutina de cada mañana: Preparar un café y disfrutar de unos instantes de paz mientras que los compañeros entran y les saludo mecánicamente, yo sigo absorto en mis pensamientos disfrutando del aroma del café, hasa que algo fuera de lo común llega a mí... Un aroma tiempo atrás olvidado que hace que mire a mi alrededor para buscarla como si despertara de una pesadilla sin saber muy bien donde estoy.
Era el perfume de la felicidad, era el perfume que podía sentir a cada abrazo, a cada beso, cada vez enredaba mis dedos entre tus cabellos, era tu perfume y sabía que cada vez que lo disfrutaba era feliz de estar a tu lado. Hasta que un día hizo que todo eso cambiara y ahora solo me recuerda el dolor que se siente cuando tu corazón estalla en mil pedazos.
Poco después descubro la fuente cuando una compañera se acerca a saludar, y tras saludarme le pregunto si había cambiado de perfume.
- Si, ¿que te parece como huele?- Me pregunta
- Simplemente duele- Le contesto.

lunes, 19 de octubre de 2009

Una muesca al Cid

Hace ya 7 meses que quedó una cuenta pendiente en el Cid, cuando una tormenta nos empezó a caer encima y tuvimos que batirnos en retirada, dejando pendiente en la libreta subir la más significativa cumbre del valle por su cara más salvaje, y aplazado un nuevo intento primero por la maldita lesión y, después porque en verano un intento por esa vía es igual a morir deshidratado.
Pero este fin de semana, con un sol radiante y una buena temperatura, volvíamos a preparar los instrumentos de asedio para volver a intentar asaltar la atalaya del Cid.
La vía elegida, llamada Rafael Vercher, sale de 5/5+ durante la mayor parte de sus 150 metros, exceptuando el último largo, donde nada más salir de la reunión te encuentras una placa de 6a, incómoda para chapar por la posición de los parabolt.
Acabamos haciendo esta vía porque como montañeros del Vinalopó tenemos cierta predilección por esta cumbre, cercana y mítica donde nos iniciamos como senderistas, recorriendo de críos los caminos que llevan a su cumbre, y después en la escalda, ya que la ferrata situada en su cara norte suele ser el primer contacto con la verticalidad. Por todo esto, volvimos a intentarlo y nos encontramos con que a pesar de que está muy bien equipada con parabolts todos los largos y las reuniones, íbamos a tener dificultades por todas las piedras sueltas. Si normalmente la vía estaba rota, la lluvias caídas estas últimas semanas habían dejado la cosa aún peor... Cada paso había que asegurarlo bien y comprobar en cada apoyo, que no te ibas a quedar con el canto en la mano o que al poner el pie se iba a desprender, pasando a tener que elegir en algunas ocasiones entre cantos buenos de dudosa consistencia o romo.
Pero esta situación hizo un poco más interesante la escalada, salir de la autopista que algunas veces supone la deportiva, donde a veces solo te limitas a buscar las manchas de magnesio que ha dejado tu predecesor para sacar la vía, y convertirse en un terreno de algo más de aventura, plantando algo de batalla como esperábamos de la montaña que hace honor a Rodrigo Díaz de Vivar, no nos podía poner tan fácil su conquista.
Finalmente, felices por haber conseguido un objetivo perseguido desde hace tiempo nos retiramos victoriosos por la senda tantas veces pateadas y que en esta ocasión tiene un sabor especial.
(+ info de la vía: Escaladas en Alicante medio y alto Vinalopó)

martes, 6 de octubre de 2009

Despues de la tormenta, llega la escalada

Y por fin buen tiempo... No estamos acostumbrados por estas latitudes levantinas a tanta lluvia y casi a acabar desplazarnos en canoa como unos gondoleros venecianos, de manera que, después d
e tormentas y lluvias casi ininterrumpidas durante dos semanas, el sol ha vuelto a calentar las tapias, y como si de una sargantana cualquiera se tratara, nos escapamos a tomar el sol.
Asi que, cargados con los trastos, y en vista de que el calor iba a hacernos compañía, nos plantamos tempranito para echar la mañana buscando agarres y disfrutando de la roca en dos vías sencillas, clásicas por excelencia de la peña del rey, la Blanes (4/4) y la Marco Antoni, (5/5) por la variante reequipada con parabolt, porque eso chapar a unos clavos que pertenecen casi a la prehistoria de la escalada de la zona, pues como que no inspira mucha confiaza.
Hacía tiempo que no paraba por esta escuela que, para mi, es una de las que más me gusta de alrededor. Las vías, (de entre 5 y 6b la mayoría) de unos 60 metros aproximadamente sobre buena roca y bien equipadas permiten disfrutar de unas vistas esplendidas de Sax, Villena y todo el valle del Vinalopó.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Bloqueado en el bloque

Después de una semana de pateo hoy hemos ido de visita a los bloques de la Almadrava a probar algo más serio que los últimos quintos del hace unas semanas en el Marin.
Tras varios intentos todavía es demasiado para mi, y aunque cada día se nota que va mejorando, todavía no tengo ni suficiente confianza ni fuerza como para tirarle al bloque ni a otras cosas demasiado serias.
Hay que seguir cogiendo fuerza y dejar que se vaya recuperando y, aunque noto que realmente ya me puedo aguantar bien tampoco me fío demasiado como para hacer pasos delicados... Me atasco, me lo pienso demasiado y al final me quemo y no avanzo, asi que seguramente lo primero que necesite es conciencienciarme otra vez de que sigo teniendo dos brazos en condiciones.
Mañana habrá que seguir tirando para seguir subiendo... Hay que dejar de llorar cuando la cuestión es mejorar.

jueves, 30 de julio de 2009

Ya falta poco

Dentro de unos días el destierro quedará atras y los días volverán a ser míos. Aúnque siga frenado por la maldita lesión y todavía no esté fuerte este será un verano de roca y agua. Hay mucho tiempo por delante y muchos proyectos por realizar...
¡Que no se quede ninguna linea sin tachar!

viernes, 5 de junio de 2009

El Retorno

Nervios al estar en frente de una tapia otra vez, impaciencia mientras espero a que mi compañero termine la vía para tirarle de segundo como marca el plan, mientras pienso las veces que he hecho esta maldita vía para calentar otras veces. Pero esta es diferentes, no se si podré, si aguantaré bien, si se me quedará el brazo jodido o si ni siquiera voy a poder quitar la primera cinta.
Por fin la cuerda entre mis manos, el ansiado momento ha llegado tras 2 meses y 15 días estoy otra vez con el arnés a la cintura encordándome para subir de nuevo. Poco a poco voy probando, tanteando la resistencia de mi brazo biónico que sigue en su linea de debilidad muscular post-lesión, pero responde bien. Sigo subiendo recuperando sensaciones, buscando presas olvidadas con calma, relajado, disfrutando del momento... Finalmente ha sido una tarde provechosa y me ha ido bien. Tras 4 vías (5, 5+, 6a, 6a) subiendo de segundo sin forzar y con un la ayudita de unpar de cintas ya he conseguido quitarme el mono. Todo va bien, y este verano ya volveremos a estar a tope.